Estrategia de Desarrollo Local Inclusivo (EDLI) en nuestra comuna de San Antonio


Actualmente existe una escasa participación de las personas en situación de discapacidad (PeSD) en organizaciones que las representen, lo que les dificulta formar parte de los de los procesos de tomas de decisiones de políticas públicas.

Esto está dado porque las organizaciones no cuentan con una visibilización y un mayor fortalecimiento que les permita ser sujetos activos en el proceso de diseño, ejecución y fiscalización de políticas públicas.

Es importante señalar que la ley N° 20.422 del año 2010, concretiza un cambio de paradigma en el enfoque de la discapacidad, transitando desde un modelo rehabilitador o asistencialista a uno social, a uno de Derechos Humanos. Este último modelo, consagrado, en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en adelante CDPD, ratificada por Chile el año 2008, se desarrolla con el objeto de dar una respuesta de las especiales necesidades existentes de las PesD, en un contexto de pleno reconocimiento a su dignidad y derechos como personas.

Así, el modelo social supera los fundamentos del modelo rehabilitador, y plantea que el origen de la discapacidad no son las limitaciones individuales, sino el hecho de que la sociedad en su conjunto es quién contribuye en la generación de roles. La discapacidad entonces sería una construcción simbólica. Es precisamente la sociedad en su conjunto quien no genera entornos y servicios adecuados y accesibles. Por consiguiente, la exclusión y la segregación que viven no son consecuencia necesaria de su supuesta deficiencia o limitación, sino más bien de la forma en que la sociedad ha dado, o dejado de dar, respuesta de forma adecuada en igualdad de oportunidades. Así la discapacidad no es una condición de las personas sino el resultado de la representación de roles que la sociedad realiza al generar barreras físicas, contextuales y actitudinales.

De esta forma, el desafío que conlleva el modelo social tiene como consecuencia que la sociedad debe acomodar sus estructuras culturales, económicas y políticas, respetando la dignidad de las personas en situación de discapacidad. Esto en el marco de avanzar en el desarrollo inclusivo desde lo local, nos obliga a contribuir en contar con una masa crítica de líderes en el ámbito de la discapacidad que cuenten con fuertes herramientas de aspectos normativos, conceptuales y prácticos en el desarrollo de sus diferentes actividades.

En este escenario, el Servicio Nacional de la Discapacidad asume el desafío de contribuir de manera descentralizada al empoderamiento y fortalecimiento de la sociedad civil vinculada a discapacidad a través de escuelas de líderes.

Para ello, profesionales de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, mediante mandato del Servicio Nacional de la Discapacidad, en conjunto con nuestra Oficina de Discapacidad de San Antonio, realizaron el dia Miércoles 18 de Enero la primera reunión de iniciación en el Programa de Participación para la Inclusión, correspondiente a la Estrategia de Desarrollo Local Inclusivo (EDLI).

La Estrategia de Desarrollo Local Inclusivo (EDLI), es una oferta multiprogramática, que tiene como objetivo generar un proceso creciente, en los territorios, de inclusión social de las personas en situación de discapacidad, sus familias y organizaciones. Además, considera un plan de apoyo a los Municipios con la finalidad de impulsar gestiones intersectoriales de envergadura para estabilizar una política pública de largo plazo que fortalezca planes de inclusión social para las personas en situación de discapacidad, desde los gobiernos locales, en alianza con las organizaciones comunitarias.

La EDLI está dirigida a todos los Municipios que tienen Programa, Oficina o Departamento de la Discapacidad, los cuales corresponden a 150 de 345 Municipios según la Encuesta Nacional sobre Gestión Comunal de la Discapacidad, Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Social, 2008.

El objetivo del EDLI es:
  • Fomentar el desarrollo local inclusivo a nivel comunal desde una perspectiva integral, por medio del apoyo, cooperación técnica y coordinación intersectorial, para reorientar y/o profundizar las políticas inclusivas de desarrollo municipal.  

Por ello, es imprescindible contar con las organizaciones de personas en situación de discapacidad en estos temas, que permitan orientar la consecución de objetivos comunes y universales. 

A continuación, una breve muestra fotográfica de la actividad realizada.