La llegada de un niño con discapacidad al hogar.


Nota: La autora de este comentario, nos pidió permanecer en el anonimato

La llegada de un niño discapacitado a un hogar causa un impacto profundo. Los padres, ilusionados con el nacimiento de este nuevo ser, concebido y esperado con tanto amor, sufren un golpe terrible que será muy difícil de superar, explicar y menos aún de comprender, dada la magnitud de la situación.

Enfrentar el nacimiento de un niño con problemas, severísimos a veces, con pronósticos reservados, con una gama de afecciones que van desde lo más simple hasta situaciones irreversibles algunas veces, será sumamente arduo. Tener que asimilar lo que se está viviendo en primer lugar, luego aceptarlo como algo inevitable y finalmente, tener que entender porqué sucedió algo así, escapa generalmente a nuestro control.

En algunos casos, los padres están algo “preparados” antes del nacimiento del niño, porque se diagnosticó con anticipación algún defecto congénito en el bebe o tal vez la posibilidad de algún accidente de la naturaleza, del que desgraciadamente nadie está libre. Pero cuando se descubre la anomalía al momento mismo del nacimiento o unos meses después, es como si se recibiera un golpe tan fuerte en la cabeza, que nos impide reaccionar y peor aún entender que está pasando.

El dolor, la rebeldía para aceptar que es así y que no hay nada que cambiar, la angustia por lo que vendrá, el cuestionamiento de la propia capacidad para enfrentar semejante reto y finalmente, la desesperación más grande frente a lo que ya es y no tiene solución, coloca a los padres y a sus familiares directos en un contexto muy difícil de solucionar.

Sólo el amor, el amor más grande del que una persona es capaz, llevará a estos padres a aceptar primero lo que les tocó vivir, a entender que aunque difícil y con mucho esfuerzo, serán capaces de salir a flote del remolino profundo en el que se encuentran y que además serán también capaces de ayudar a su hijo a sobrevivir en las circunstancias tan especiales en las que le tocó vivir.

Las parejas, en esta situación tan compleja, sufrirán muchísimo. Pasarán por diferentes fases que pueden incluir entre otras cosas, desde reproches mutuos, sentimientos de culpa encontrados, distanciamientos, profundo e irremediable dolor, hasta la finalización total de su matrimonio. Pero también, pueden lograr y en muchos casos así sucede, el fortalecimiento inmenso de su amor, si logran con mucho trabajo y dejando paso al tiempo, que es un gran aliado, superar poco a poco tan terrible situación.

Es muy difícil poder explicar todos los sentimientos que la llegada de un niño discapacitado trae consigo, pero si al final se logran superar los obstáculos, estos padres verán recompensados con creces su gran esfuerzo, pues encontrarán en este maravilloso ser, a la razón de su vida, al objeto de todo su trabajo y encontrarán en él la ternura más grande que el ser humano es capaz de percibir jamás. Y este niño a su vez, generará profundos vínculos de unión familiar, grandes alegrías y por el tiempo que le toque permanecer en este mundo, llenará los corazones de todos los que lo conozcan, de muchísimo amor.
publicado en http://www.gerenciasalud.com/art134.htm

PUBLICADO POR KLGO. ALEXIS MOYA ROMERO

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